En la Feria del Libro de Madrid.

Filed Under (La cosecha de Samhein) by jacotrina on 10-06-2009

Ayer regresé de Madrid después de asistir a mi primera Feria del Libro. Han sido dos días intensos y magníficos. He acabado agotado, pero encantado con la experiencia. La feria es algo gigantesco, descomunal, ya me habían avisado, claro, además siempre sabes que en Madrid todo se hace a lo grande, pero ni por ésas estaba preparado para comprobar lo realmente enorme que era: una cosa es saber que hay más de trescientas cincuenta casetas y otra muy diferente tener que patear entre ellas. La cantidad de gente que asistía a la feria también era abrumadora y eso que me comentaron que el fin de semana anterior habían acudido todavía más.

No visitaba la feria sólo como escritor con novedad bajo el brazo, también iba como un aficionado más y, por supuesto, me he traído varios libros dedicados en la maleta (iba casi vacía y la traje a Vitoria llena, por poco me deslomo). También he tenido la oportunidad de conocer a otros escritores, a unos los había tratado y leído desde hacía siglos pero me faltaba conocerlos en persona, como el caso de Félix Palma con quien compartí antología hace ya la friolera de diecisiete años (mi primer relato publicado, qué tiempos), a otros no los he leído todavía pero solucionaré eso en breve (entre a ellos a Javier Araguz, como escriba tan bien como dibuja lo voy a odiar profundamente). Lo malo de conocer a tanto escritor es que te dejas una pasta en comprar sus libros (Mensaje para ellos: escribid menos, malditos, me vais a arruinar).

Yo tenía dos sesiones de firmas el fin de semana y una presentación el domingo por la mañana. No esperaba una marabunta de gente, más que nada porque soy novato en ferias, no tengo tantas novelas publicadas y el nuevo libro ha salido hace poco más de un mes, pero la cosa no estuvo mal; calculo que entre los dos días firmé alrededor de cuarenta libros. Nada exagerado, pero más de lo que esperaba. El segundo día firmé junto a Carmen Posadas y, claro, se notaba la diferencia entre una autora consagrada en ferias y saraos diversos y un autor novato, lo de ella era una riada de gente constante; lo mío un simpático goteo. Como curiosidad, la gran cantidad de “Lauras” a las que dediqué el libro, tantas que ya bromeaba diciendo que ellas eran mi “público objetivo”.

El domingo tocaba presentación de la novela con el equipo de redactores de “El Templo de las Mil Puertas” y todo salió genial. No podía ser menos con lo bien acompañado que estaba. Me frieron a preguntas, hubo insignes peluches sentados en primera fila, un niño genial correteando por la sala, se habló de la posibilidad de convertir la novela en un musical (ya tenemos una cantante apalabrada para el mismo) y se regalaron unos cuantos libros a los asistentes.

Para terminar esta crónica apresurada, lo más importante: dar las gracias a la gente que se acercó tanto a la presentación como a las casetas para que les garabateara el libro, fue un placer conoceros y charlar aunque sólo fuera un rato con vosotros; y un agradecimiento especial para los magníficos templarios que me acompañaron durante la presentación del domingo porque hicieron lo imposible: que se me olvidara por completo el pánico que me da hablar en público. Es un placer y un orgullo escribir para gente como vosotros.

La próxima parada este viernes en el FNAC de Bilbao a las siete de la tarde. El lunes a las ocho en Santander, en la librería Gil de la plaza Pombo.

Nota Final: Estoy a la espera de que me pasen más fotos de la Feria, pero aquí subo las primeras que me han llegado. Ya iré actualizando a medida que me haga con ellas.

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