
Hoy os voy a hablar de los personajes que protagonizan mi anterior novela publicada con Alfaguara.
La casa de la Colina Negra: Aunque pueda sorprender a alguien comienzo este desglose de personajes con la mansión encantada que da título a la obra. Y no podía ser de otra forma: la casa de la Colina Negra es uno de los principales protagonistas de la historia. Fue construida hace mucho, mucho tiempo y cuando eso ocurrió toda la magia del lugar donde se levanta, y era una cantidad considerable, acabó en ella. Y esa magia, de alguna manera, le dio vida. Su personalidad es cambiante, depende siempre de la gente que la habite. En otros tiempos criaturas temibles vivieron entre sus muros, brujas, demonios y hechiceros, que convirtieron la casa en un lugar espantoso. Pero eso ya quedó atrás. Los monstruos fueron expulsados y la casa fue domada. Ahora la familia que la habita, a pesar de sus muchas peculiaridades, la ha convertido en un lugar amable, con su punto de locura, sí, pero amable. Curiosamente lo primero que hizo la familia al llegar a la casa fue aislarla del mundo mágico.
Víctor: Es otro de los protagonistas principales de la historia. Tiene quince años y lleva toda la vida viviendo en una casa encantada. Para él la magia es algo natural, algo del todo cotidiano; el hecho de que aparezca un tiburón blanco de pronto en la piscina, por ejemplo, no le sorprende en lo más mínimo. O que las puertas cambien de lugar, que aparezcan nuevas habitaciones cada cierto tiempo o que se tope con fantasmas aquí y allá. Está acostumbrado a la magia, acostumbrado a lo sorprendente. Lo cual tampoco es nada raro siendo hijo de quien es: su madre es un hada y su padre un mago; eso le convierte a él en un mestizo y, aunque lo ignora, ése es el motivo por el que su familia y él viven ocultos en la casa de la Colina Negra. De hecho es el único lugar del mundo donde están a salvo.
Eduardo: Es el padre de Víctor, un poderoso mago que lleva mucho tiempo sin ejercer la magia. Su destino y el de su mujer quedaron unidos en Idilia, la tierra de las hadas, cuando ambos se enamoraron y huyeron juntos, ignorando por completo la férrea ley que prohíbe terminantemente las uniones entre ambas especies. Y si eso fue un crimen atroz a los ojos de todos, luego se atrevieron a cometer otro todavía más terrible: tuvieron un hijo. Desde entonces muchos son los que quieren darles caza, muchos son los que harían lo imposible por poner las manos sobre Víctor, el muchacho mestizo.
Diana: Es un hada guerrera. A pesar del tiempo que lleva viviendo en el mundo de los hombres no termina de comprenderlo demasiado bien, hay cosas para ella incompresibles, como el uso del dinero o ese afán de poner fronteras y límites a todo. Es apacible y dulce, pero no conviene olvidar que puede convertirse en una fiera guerrera si la situación lo exige.
Paula: Una fantasma. Malherida y agonizante consigue lo que en quince años nadie había conseguido: entrar en la casa de la Colina Negra desde el mundo mágico. Unas criaturas terribles la persiguen. Quieren algo que sólo ella sabe dónde está y no se detendrán ante nada hasta conseguir la información que necesitan. En su búsqueda de Paula han destrozado otra casa encantada y asesinado a sus habitantes. Y todo señala a que ése es el destino que aguarda a la casa de la Colina Negra y a la familia de Víctor.
Cristina: Una buena amiga de Víctor y compañera de clase. Siente algo más que aprecio por él, aunque lo disimula bastante bien. Nunca ha visitado la casa de la Colina Negra, pero, como todos los del pueblo, ha escuchado las suficientes historia extrañas sobre ella como para sentir curiosidad. Y, por qué no reconocerlo, algo de miedo.
Bernabé: El hermano de Eduardo. Les cubrió las espaldas mientras la familia huía. Nunca más supieron de él.