Títulos, títulos, títulos.
Filed Under (Delirios) by jacotrina on 19-01-2010
Hace poco más de una semana desvelé el título de la segunda entrega de El Ciclo de la Luna Roja. Como ya sabéis se va a titular Los hijos de las tinieblas.
Una de las preguntas que más se repitió en los días en los que anduve dando charlas por centros fue precisamente sobre los títulos: si me resultaba difícil o fácil ponerlos. Y más o menos mi respuesta fue que dependía mucho de la historia, que a veces sale sin problemas y otras cuesta lo indecible dar con el correcto.
En ocasiones tengo el título antes siquiera de ponerme a escribir, y sé que es, indudablemente, ése, que no puede ser otro. La casa de la Colina Negra, por ejemplo, no se podía titular de ninguna otra forma. Otras veces, muy pocas, el título llega hasta antes de que sepa qué voy a contar. Me paso con una novela corta de título bastante curioso: Lilith, el juicio de la Gorgona y la Sonrisa de Salgari. El título surgió prácticamente de manera espontanea, y de él, después, nació la historia.
Pero hay ocasiones en las que me cuesta un horror, ya os digo, dar con un título que me parezca correcto. Me costó mucho llegar a La cosecha de Samhein, le di muchas vueltas y estudié un montón de alternativas hasta quedarme con el definitivo. Aquí tenéis unas cuantas opciones descartadas: La sombra de la luna; La ciudad en ruinas; La canción de la oscuridad; El filo de las tinieblas… Y había muchos más.
En el caso de la segunda parte de la saga ha sido más sencillo. Además de Los hijos de las tinieblas, tenía dos que me gustaban bastante: La hora de la criba y En el filo de la luna; el primero me parecía potente, pero había algo en la palabra criba que no me terminaba de convencer; el segundo lo descarté porque era poético en exceso y además la palabra “luna” se hubiera repetido tanto en el título del volumen como en el de la saga y sonaba un poquito redundante. Al final tanto Alfaguara como yo decidimos que el que más nos gustaba y que además casaba perfectamente con el contenido de la segunda parte era Los hijos de las tinieblas.
Algún día os contaré cuál era el título original de la saga. Quizá cuando ya haya salido el tercer volumen.


Impresionante los puntos diferentes de importancia que tiene un libro, y lo dificil que es ponerle un nombre a ello, a pesar de una historia, normalmentelo que mas cuesta es el titulo (por el simple hecho de que el lector va a ser en lo primero que se fije) me a parecido genial sus rexflexiones y lo bien que las ha ejecutado. (fan de la cosecha de Samhein y seguro que futuro fan de los hijos de las tinieblas y los siguientes volumenes)los lectores como yo, agradecen a escritores como usted que haga creaciones como es el ciclo de la Luna Roja =)
Hola, Cristian
Me alegra que te haya gustado la entrada y que además te gusten mis libros. Espero que siga la tónica. Pero déjame pedirte un favor: ¡no me trates de usted, ten piedad! Me haces sentir muy viejo