Proyecto poema

Filed Under (Delirios) by jacotrina on 12-01-2012

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, aunque siempre ando al tanto de los comentarios y mensajes que me llegan a la dirección de contacto del blog. Ahora mismo ando bastante atareado en dos proyectos, dos nuevas novelas que acaparan una buena parte de mi tiempo: una de ciencia ficción y otra de fantasía. Un poco de alternancia esta vez, me apetecía después de tanto tiempo centrado en Rocavarancolia. Todavía es pronto para adelantar nada sobre estas obras, ya que ambas están en proceso de escritura, pero, por el momento, la cosa marcha bien.

La cuestión es que, por una vez, asomo en el blog para hablar de un proyecto que no me implica directamente. Se trata del Proyecto Poema de Gabriella Campbell (Entre otras cosas, poeta, orfebre y escritora) una magnífica iniciativa que quiero compartir con vosotros.

Para explicarlo brevemente, Proyecto Poema es un servicio de poesías ilustradas a la carta (nunca mejor dicho), poemas personalizados que van directamente de la mano del artista (Servicio de Correos mediante) al buzón de tu propia casa. Sólo tienes que elegir el tema sobre el que quieres que trate la poesía y, cuando llegue tu turno, Gabriella lo escribirá y te lo hará llegar: así de simple, sencillo y bonito.

Proyecto Poema es gratuito, aunque se aceptan (y se agradecen) donativos, en su versión básica: recibes en tu domicilio una copia en alta calidad del poema original, si lo que te interesa es tener éste (cosa que aconsejo, son espectaculares), ahí sí que toca pagar, su precio oscila entre los 25 y los 30 euros.

El último proyecto poema ha sido para mí. El tema que elegí fue “El cambio”, un tema que, como muchos sabéis, me interesa sobre manera. Y éste es el resultado, recibido ayer mismo. Un poema sencillamente espectacular.

Aquí lo tenéis. ¡Espero que os guste! ¡Y que os animéis a pedir el vuestro, por supuesto! ¡Poned algo de poesía en vuestro buzón!*

metamorfosis_recortado

Transcripción aquí

Más poemas e información sobre el proyecto y el modo de formar parte de él en el grupo de facebook y en el blog de Gabriella.

*Es una forma de decirlo. Fue una amable cartera la que me lo entregó en mano.

Títulos, títulos, títulos.

Filed Under (Delirios) by jacotrina on 19-01-2010

Hace poco más de una semana desvelé el título de la segunda entrega de El Ciclo de la Luna Roja. Como ya sabéis se va a titular Los hijos de las tinieblas.

Una de las preguntas que más se repitió en los días en los que anduve dando charlas por centros fue precisamente sobre los títulos: si me resultaba difícil o fácil ponerlos. Y más o menos mi respuesta fue que dependía mucho de la historia, que a veces sale sin problemas y otras cuesta lo indecible dar con el correcto.

En ocasiones tengo el título antes siquiera de ponerme a escribir, y sé que es, indudablemente, ése, que no puede ser otro. La casa de la Colina Negra, por ejemplo, no se podía titular de ninguna otra forma. Otras veces, muy pocas, el título llega hasta antes de que sepa qué voy a contar. Me paso con una novela corta de título bastante curioso: Lilith, el juicio de la Gorgona y la Sonrisa de Salgari. El título surgió prácticamente de manera espontanea, y de él, después, nació la historia.

Pero hay ocasiones en las que me cuesta un horror, ya os digo, dar con un título que me parezca correcto. Me costó mucho llegar a La cosecha de Samhein, le di muchas vueltas y estudié un montón de alternativas hasta quedarme con el definitivo. Aquí tenéis unas cuantas opciones descartadas: La sombra de la luna; La ciudad en ruinas; La canción de la oscuridad; El filo de las tinieblas… Y había muchos más.

En el caso de la segunda parte de la saga ha sido más sencillo. Además de Los hijos de las tinieblas, tenía dos que me gustaban bastante: La hora de la criba y En el filo de la luna; el primero me parecía potente, pero había algo en la palabra criba que no me terminaba de convencer; el segundo lo descarté porque era poético en exceso y además la palabra “luna” se hubiera repetido tanto en el título del volumen como en el de la saga y sonaba un poquito redundante. Al final tanto Alfaguara como yo decidimos que el que más nos gustaba y que además casaba perfectamente con el contenido de la segunda parte era Los hijos de las tinieblas.

Algún día os contaré cuál era el título original de la saga. Quizá cuando ya haya salido el tercer volumen.

Mi primer cómic.

Filed Under (Delirios) by jacotrina on 23-12-2009

Casi toda mi producción ha sido literaria, pero hace un par de años tuve la oportunidad de hacer mis primeros pinitos en el mundo del cómic, una de mis grandes aficiones. La idea salió de Felideus, un verdadero artista de la ilustración que me propuso colaborar en un proyecto que tenía en mente: juntar a varios escritores de literatura fantástica para que cada uno de ellos guionizara una historia de terror. Y aceptamos unos cuantos: en concreto Santiago Eximeno, un mago del ultracorto, para quién no lo conozca asomaos a esta pieza magistral David Jasso, Juan Antonio Fdez. Madrigal y MªIsabel Rodríguez. Los dibujantes fueron el propio Felideus y Jezabel.

La idea salió adelante y el cómic fue editado en el 2007 por Diábolo ediciones. Se tituló “Sueños sin noche” y aquí os traigo la portada, una página del prólogo y la primera del cómic que yo guionicé. Espero que os gusten.

Vídeos HispaCon.

Filed Under (Delirios, La casa de la Colina Negra, La cosecha de Samhein) by jacotrina on 25-11-2009

Me han pasado varios enlaces con dos de las tres charlas en las que participé en la HispaCon de Huesca. Aquí los tenéis, espero que os gusten.

El auge de la literatura juvenil:

Los clichés -o las claves- en la literatura juvenil:

De regreso de la HispaCon.

Filed Under (Delirios, La casa de la Colina Negra, La cosecha de Samhein) by jacotrina on 11-11-2009

Este fin de semana ha tenido lugar en Huesca la XXVII Convención Nacional de Literatura de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror, lo que se conoce como HispaCon. Esta convención se celebra cada año bajo el auspicio de la AEFCFT (tras esta colección de siglas se esconde la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror) que suele delegar en asociaciones locales la organización de la misma. Este año ha sido la organización Oscafriki la que se ha encargado de preparar el evento y he de decir que han salido con nota del empeño. Ésa e la sensación general. Yo lo he pasado muy bien, los actos eran amenos y había muy buen rollo entre los asistentes. Estas convenciones son una inmejorable ocasión para reencontrarte con amigos a los que sólo ves en contadas ocasiones y de conocer a gente nueva con tus mismas aficiones.

En un principio sólo tenía programados los dos actos a los que ya hice mención en una entrada anterior: una mesa redonda sobre el auge de la literatura juvenil el viernes y el domingo otra en torno a la película y el cómic de Watchmen, pero, tras la mesa redonda del viernes, Susana Vallejo (Porta Coeli y Switch in the red) nos invitó a Javier Ruescas (Cuentos de Bereth y hombre orquesta variado) y a mí a participar en la que iba a ser una charla en solitario sobre clichés de la literatura juvenil. Y aceptamos claro. Y lo pasamos francamente bien haciendo un desglose de los variados clichés que salpican este insigne apartado de la literatura: hablamos de profecías, de armas mágicas, de elegidos, de triángulos amorosos “chica buena — chico bueno — chico malo”, de protagonistas huérfanos, del camino del héroe… Sí, fue una charla la mar de divertida. Resulta curioso como desde el Foro Internacional de Sagas celebrado en Badajoz, Javier, Susana y yo estamos coincidiendo una y otra vez en los más distintos eventos. Y que siga la racha. Una de las cosas maravillosas que tiene ser escritor es la gente excepcional que conoces por el camino.


Enmarcardas en la HispaCon ha habido una gran cantidad de actividades: presentaciones de libros, mesas redondas de toda índole y temática y hasta monólogos de terror a medianoche en un bar local. Estas convenciones son cansadas, pero cunden mucho.

Y sin apenas tiempo para recuperarme de la HispaCon, pronto inicio nuevo viaje. Alfaguara me ha preparado una gira por colegios e institutos para hablar de La casa de la Colina Negra (y algo diremos también de “El Ciclo de la Luna Roja”, seguro) Empieza la semana que viene y durante tres semanas me llevará a visitar distintos centros de Murcia, Almería, País Vasco y Madrid. Os mantendré informados de mis peripecias.

Y, antes de despedirme, anunciar que tenemos nuevo dibujo en el desván. Chireadan, una de las más activas participantes en el foro, me ha enviado un dibujo de Natalia. ¡Espero que os guste!

Inspiraciones y sueños.

Filed Under (Delirios, La casa de la Colina Negra) by jacotrina on 04-10-2009

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“¿De dónde vienen tus ideas?”

Ésa es una de las preguntas que más veces me han repetido a lo largo de mis años como escritor. A decir verdad las fuentes son múltiples, cualquier cosa puede inspirar una historia: desde un vistazo por la ventana hasta una frase oída en un bar. Hay distintas clases de inspiraciones, algunas son simples postes señalizadores que te indican qué camino seguir y otras son auténticas revelaciones de las que pueden surgir nuevas historias o hacer que la que se está escribiendo en ese momento cobre una dimensión o una orientación completamente nueva. De todas formas, como creo haber dicho en alguna entrada anterior, la inspiración es una parte muy pequeña en el conjunto del trabajo del escritor, al menos lo es en mi caso. Pero es muy bien recibida cuando llega.

Hoy os voy a hablar de un sueño del que nació La casa de la Colina Negra

Es una historia antigua a decir verdad, una historia que ya he contado en más de una ocasión. De hecho el texto que viene a continuación lo escribí en otro blog, hace bastante tiempo. Pero me apetece compartirlo con vosotros. Aquí lo tenéis.

El sueño iba de una casa encantada. Yo vivía en ella y estaba llena de las más extrañas criaturas. Era un sueño sombrío, aunque de una tenebrosidad divertida. Por ejemplo, atorado en la chimenea estaba el esqueleto del genuino Papa Noel, con trineo y renos incluidos. En la piscina había un tiburón que se zampaba todo lo que se metía en ella. También había una especie de criatura informe que daba tumbos por los pasillos. Había telarañas por todas partes, un sinfín de habitaciones que cambiaban de forma y de lugar cada poco tiempo. Y un hombre lobo que siempre estaba hambriento…

Aparte de esa sensación de maravilla con la que desperté y de la fauna que poblaba el lugar, sólo tengo el recuerdo de una escena delirante en la que un par de policías me interrogaban, a la puerta de la casa, sobre el descuartizamiento de un lugareño. Yo respondía a sus preguntas con toda seriedad, inmutable, sin abrir del todo la puerta porque justo tras ella estaba el ya mencionado licántropo, que intentaba por todos los medios posibles esquivar mis puñetazos y patadas para saltar sobre los policías. Por lo visto se había quedado con hambre.

Y ese, a grandes rasgos, fue el sueño del que surgió La casa de la Colina Negra.

Un repaso al blog.

Filed Under (Delirios, La cosecha de Samhein) by jacotrina on 21-09-2009

EDITO: Aviso para navegantes, los comentarios de esta entrada contienen spoilers. Adéntrate en ellos sólo si has leído la novela.

Han pasado algo más de cuatro meses desde que se puso en marcha este blog y hoy me ha parecido buen momento para hacer una valoración a vuela pluma de lo que ha sido ese tiempo con él. Como ya conté en la entrada de inauguración mi intención con este espacio es doble: informar de todas las novedades que puedan surgir en torno a la saga y, además, intentar que esta página se convierta en punto de encuentro para todos aquellos a los que les apetezca hablar sobre la novela. El primer objetivo era fácil de cumplir, el segundo era algo más difícil ya que para ello os necesitaba a vosotros. Y estoy muy contento con el resultado. En estos cuatro meses habéis sido muchos los que os habéis acercado aquí a hablar del libro, ya fuera para comentarme qué os había parecido, para preguntarme las más diversas cuestiones sobre él, o para contarme cuáles son vuestros personajes preferidos (por el momento los más populares son Alexander y Natalia, seguidos a cierta distancia por Ricardo)

También habéis sido muchos los que me habéis escrito directamente a mi correo electrónico (Rocavarancolia(arroba)gmail.com. Si estás pensando escribirme, no lo dudes, contesto siempre) para charlar sobre la novela. Gracias a todos. Resulta muy reconfortante mantener contacto con la gente que me lee.

De entre todas las entradas del blog me gustaría destacar la primera que dediqué a los personajes de la cosecha; esa entrada se ha convertido (la habéis convertido) en la más visitada y comentada de todas las escritas hasta ahora.

Una cosa que me ha llamado la atención es que ya son varios los lectores que me han asegurado que tienen la insana intención de ser escritores. Y no puedo menos que daros ánimo desde aquí. El mundo necesita historias y gente que las escriba. Cuantos más seamos escribiendo, mejor. Para ellos y para todos aquellos que sientan el noble vicio de la escritura, estoy preparando algo que anunciaré a su debido tiempo en este mismo blog. Nada demasiado sorprendente y a poco que os paréis a pensar sobre ello, seguro que adivináis por dónde van los tiros.

Pero no solo de palabras se construyen las historias. Hace un par de semanas me llegaron al correo los primeros dibujos de una aficionada a la novela y, como me ha dado permiso para compartirlos con vosotros, aquí los tenéis. Son Alex y Maddie y Dama Serena.

Me encanta ver cómo otras personas plasman en imágenes lo que yo me he imaginado en la historia, a veces tiene poco que ver con la imagen mental que yo me he hecho de los personajes, pero eso en realidad poco importa. Sus interpretaciones son tan válidas como la mía. Estos personajes, esta historia, es vuestra. Yo la cuento, pero os necesito a vosotros al otro lado para que tenga sentido.

La artista se llama Anna Zamora y tiene un blog en el que, entre otras cosas, podéis ver otras muestras de su talento. Entre ellas una página de cómic basada en una escena muy llamativa de la novela, escena que, no está de más advertirlo, es un tremendo spoiler, así que si no habéis leído todavía la historia tened cuidado al entrar.

Y termino ya. Gracias a todos. Gracias por leerme y estar ahí.

Nos vemos en la próxima entrada, o en el próximo comentario. No andaré lejos.

Cómo empezó todo

Filed Under (Delirios) by jacotrina on 07-08-2009

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Se podría decir que mi vocación de escritor nació con un cinexín, un cinexín estropeado de hecho. Yo tendría once o doce años. Era el regalo de reyes que me iban a hacer mis padres, sólo que no pudieron contenerse y decidieron que el niño tenía que verlo en funcionamiento la noche antes. Para los que no lo sepan, un cinexín es un proyector de cine que pones en funcionamiento accionando una manivela. En aquel tiempo teníamos una habitación vacía en casa y allí lo prepararon todo. Pero la cosa no funcionó cómo esperaban. El juguete estaba roto. Recuerdo que la película que se proyectaba contra la pared blanca era de Sandokán, pero algo no iba cómo debía y la culpa era del proyector. Así que tocó ir a devolverlo. Y por una vez tuve la oportunidad de escoger el regalo que quería para reyes. Y no me costó decidirme mucho. En cuanto la vi supe que la quería: era una caja de airgam boys del espacio. Venía con dos aguerridos soldados espaciales, una enfermera y un maravilloso robot que disparaba botones por el pecho. Era el juguete ideal.

Jugué con ellos durante meses. Vivían las más insólitas aventuras en las dantescas cuevas entre los sofás, en la tupida y enmarañada selva de la alfombra o en las insondables profundidades  que se ocultaban bajo las camas. Cualquier lugar era bueno para jugar. No eran aventuras independientes, no, por aquel entonces ya me había ganado el maldito “continuará” y las jornadas de juegos se convertían en episodios de una ambiciosa a la par que emocionante Space Opera.

Hasta el día en que, en un estúpido accidente en el parque junto a mi casa, me caí de un árbol y me rompí una pierna y un brazo. Y entonces el escenario de las aventuras de mis héroes espaciales se vio reducido a los exiguos límites de mi cama. Y no, no era lo mismo. Pero tenía las hojas de un cuaderno y un lápiz y decidí trasplantar allí las peripecias de mis airgam boys. Y así escribí mi primera novela. Infecta como ella sola, un cúmulo de despropósitos uno tras de otro y, para más inri, ilustrada por mí mismo de una forma que solo se puede calificar como espantosa. El argumento de la misma era bastante irrisorio: un ejército de malvados hombrecillos del espacio, capitaneados por su aun más malvado cabecilla se dedicaba a destruir uno por uno todos los planetas del sistema solar mientras un intrépido grupo de guerreros espaciales, trasuntos de mis juguetes, intentaba hacerles frente.

Pero así fue cómo comencé. Luego llegó la olivetti lettera 40 y una sucesión de novelas que no terminaban nunca que trataban los temas más variados: vampiros que vivían en una ciudad sumergida, un cementerio donde habitaba una criatura con la capacidad de dar forma a los miedos de la gente, una escuadrilla de pilotos de biplanos que velaban por la seguridad mundial y, cómo no, la secuela de esa abominable y dantesca primera novela.

A veces me pregunto qué hubiera sucedido si ese cinexín hubiera funcionado…