Esta semana estoy trabajando sobre unas escenas muy especiales. Y son especiales, en primer lugar, porque la primera versión de las mismas las escribí hace la friolera de tres años. No sé si será corriente o no en otros escritores, pero yo, cuando me encuentro con algún pasaje difícil de escribir o en momentos de bloqueo lo que suelo hacer es dejar esa parte que me está dando problemas y pasar a otra cosa. Lo más habitual es que escriba escenas muy adelantadas en el tiempo, partes de la novela que tengo muy claras en la cabeza pero a las que todavía queda mucho tiempo por llegar. Es una manera como cualquier otra de trabajar.
La cuestión es que hace tres años tuve problemas con ciertos pasajes de la historia, nada grave, un ligero atasco del que pronto me libré. Y mientras tanto decidí escribir dos de esas escenas muy adelantadas. Las terminé y las guardé en un documento de texto donde debían esperar a que el transcurrir de la historia y la escritura me condujeran a ellas.
Y la semana pasada sucedió. Fue entonces cuando abrí ese documento de texto y comencé a repasar las dos escenas para integrarlas en la novela. ¿Y por qué son tan importantes? Porque con ellas empieza de verdad la última parte de la saga. He comenzado a escribir el final de El Ciclo de la Luna Roja. Será un cierre largo, intenso y muy pero que muy movido, y me costará un tiempo rematarlo. Pero estoy ahí: contando el final. Al fin.
El jueves 6 de mayo a las siete de la tarde presento Los hijos de las tinieblas en mi ciudad, será en Casa del Libro, en la calle Arca Nº11
¡Nos vemos allí!

EDITO: En los comentarios hay revelaciones sobre la primera parte de la saga.
¿Todavía no te has adentrado en Rocavarancolia? ¿Aún no conoces La cosecha de Samhein? Pues aquí tienes un modo sencillo de remediarlo. Alfaguara pone a vuestra disposición cinco packs de libros con la primera y la segunda parte. ¿Qué tenéis que hacer para conseguir uno de ellos?
Responder a una sencilla pregunta:
¿Cuántos muchachos forman la cosecha de Samhein?
Manda tu respuesta a lo largo del mes de mayo a la dirección de contacto de este blog (rocavarancolia(arroba)gmail.com) y entrarás en el sorteo de estos libros. Tenemos banner promocional, realizado por una de nuestras foreras más dinámicas (¡Gracias, Tak!) Si tienes un blog y quieres compartirlo con tus lectores, enlázalo, ¡me harías un gran favor! El link de la imagen es el siguiente: i39.tinypic.com/shld.gif
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El fin de semana pasado lo pasé en Asturias, donde tenía dos compromisos relacionados con mis novelas juveniles. El primero era una charla en el colegio San Lorenzo de Gijón sobre “La casa de la Colina Negra” y el segundo, la primera presentación de “Los hijos de las tinieblas”, que tuvo lugar en Mieres, en la librería Gizzmo, el sábado por la tarde (las fotos que acompañan la entrada corresponden a ese acto).
Como viene siendo costumbre habitual tanto en las librerías que me acogen como en los centros a los que acudo, todos me han tratado muy bien. Además, en esta ocasión tuve la suerte de contar con unos cuantos conocidos entre el público, así como de desconocidos que no dudaron en recorrer algunos kilómetros para compartir un rato conmigo y contarme sus impresiones sobre El Ciclo de la Luna Roja. Así da gusto hacer actos promocionales.
¡Gracias a todos!
El viernes 23 tengo charla en Gijón, en concreto será a las doce del mediodía en el colegio San Lorenzo. Y el sábado 24, la primera presentación de Los hijos de las tinieblas: tendrá lugar en la librería Gizzmo, en Mieres, a las seis de la tarde. Más información en este maravilloso cartel flamígero:

Las primeras reseñas de Los hijos de las tinieblas ya van llegando a la blogesfera. Y por el momento lo están tratando muy pero que muy bien. Todo lo que he leído hasta ahora son halagos. Muchísimas gracias por la fenomenal acogida que le estáis dando al libro. Creo que ya lo he comentado alguna vez, pero no me importa repetirme: la labor de promoción de la lectura (no sólo de mi libro) que hacéis los blogueros no tiene precio.
Aquí os dejo los enlaces de varias entradas que hablan del libro (no os perdáis el vídeo de youtube que ilustra la primera. Desternillante. Aunque al Bruno que aparece en él le falta la chistera y su gabán)
Libro Joven
Gnomos en la biblioteca
Whispers of the heart
Música y libros
Como todos sabéis, en este mismo blog podéis formularme las preguntas que se os antojen, más temprano que tarde todos obtenéis respuesta. Eso, por supuesto, continuará siendo así, pero quiero comentaros que desde hace unas semanas se han puesto en marcha un par de hilos en el foro en el que los usuarios me están sometiendo a un constante (y simpático) bombardeo de preguntas.
En este enlace me preguntan cuestiones relacionadas con la saga de El Ciclo de la Luna Roja en general. Allí trato de resolver todas las dudas que puedan tener los lectores y profundizar un poco más en la historia. No entréis sin haber leído Los hijos de las tinieblas porque, como es comprensible, la mayor parte de las preguntas están centradas en esa novela.
En este otro enlace me preguntan sobre cualquier tema que se les ocurra. Escritura, cine, literatura…
Por supuesto todos estáis invitados a participar. Ya sea aquí o en el foro estoy a vuestra disposición.
Ya ha echado a andar el libro, y las reacciones de los primeros lectores están siendo francamente positivas. Lo que me llega es que gusta y mucho. Podéis echar un vistazo a lo que la gente comenta en el foro en su correspondiente apartado (ojo, entrad sólo si os habéis leído La cosecha de Samhein) y a los comentarios y puntuaciones que está recibiendo el libro en Anobii. Además, esta misma semana ha aparecido la que creo que es la primera reseña en prensa del libro. Ha sido en la revista Tiempo. Aquí la tenéis:
La esperada segunda parte de “El ciclo de la Luna Roja”, más oscura, madura, ambiciosa e intensa, nos lleva de vuelta a una ciudad agonizante y asesina y a los chavales que tratan de sobrevivir en ella. Con ella, José Antonio Cotrina vuelve a demostrar que las buenas historias, las que merecen leerse y vivirse, rompen las barreras de los géneros y las edades, y que los monstruos pueden convertirse en milagros (literarios).
EDITO: EN LOS COMENTARIOS DE ESTA ENTRADA HAY REVELACIONES SOBRE LOS HIJOS DE LAS TINIEBLAS QUE QUIZÁ NO TE APETEZCA LEER SI NO TE HAS TERMINADO EL LIBRO.
Ya está. Ya tenemos la primera y la segunda parte de El ciclo de la Luna Roja publicadas. Sólo nos queda un libro para cerrar la trilogía y la historia. El que estoy escribiendo ahora. Y me ha parecido conveniente, a poco más de una semana de la salida de Los hijos de las tinieblas, compartir con vosotros un nuevo informe de progresos . Vamos a echar un vistazo a la extensión de los libros.
La cosecha de Samhein es una novela que supera, por poco, las cien mil palabras.
Los hijos de las tinieblas es bastante más extensa que su antecesora. Ocupa alrededor de las ciento setenta mil palabras. Todo un novelón.
Y ahora estoy escribiendo la tercera parte, sin título todavía. Por el momento ya supera en extensión a la primera parte. Ahora mismo ronda las ciento veinte mil palabras, y todavía me quedan bastantes cosas que contar, así que imagino que será algo más larga que la segunda parte, aunque no mucho, al menos eso espero. En unos meses lo sabré a ciencia cierta. Ya va quedando menos.
Cuando comencé a escribir El Ciclo de la Luna Roja, hace ya más de cuatro años, no sabía dónde me estaba metiendo. Creía que me estaba adentrando en una única novela, algo larga quizá, pero no en el monstruo en el que se ha terminado convirtiendo. Y no es porque, como se suele decir, la historia se me haya escapado de las manos, eso no ha sucedido en ningún momento, simplemente necesitaba mucho más espacio del que yo imaginaba para ser contada. Como ya he dicho en alguna ocasión, si hubiera sabido en un principio lo larga que iba a ser no habría empezado a escribirla, la habría dejado para otra ocasión, así que me alegro mucho de ese despiste. ¿Por qué? Porque me encanta. La estoy disfrutando como pocas veces he disfrutado de la escritura.
Todo comenzó en La cosecha de Samhein, ahí tuvimos un pequeño atisbo de la oscuridad que se avecinaba. La oscuridad ya ha llegado. Está en Los hijos de las tinieblas, el libro que hoy mismo se pone a la venta.
Espero que os guste.